Contanos de tu negocio.
Con estos datos armamos la base de tu página. Se guarda solo en tu teléfono mientras lo completás, así podés cortar y seguir después.
Dos o tres renglones alcanzan. Lo redactamos nosotros después.
Cómo te contactan
Si no tenés local a la calle, dejalo vacío.
Redes (las que tengas)
¿Cómo te la imaginás?
No hace falta que sepas de diseño. Elegí lo que te guste y con eso nos orientamos.
Podés cambiarlo después, no es definitivo.
Pueden ser de tu rubro o de cualquier otro. Sirve muchísimo para entender qué buscás.
El dominio
La dirección de tu página (eso que se escribe en el navegador). Mientras tanto la publicamos en una dirección nuestra para que la veas funcionando enseguida.
Tus imágenes.
Subilas directo desde el celular. Las achicamos y optimizamos solas, no te preocupes por el peso.
La mejor calidad que tengas. Si no tenés logo, saltealo y lo resolvemos.
La imagen grande que se ve al entrar: tu local, tu trabajo terminado, tu producto estrella.
Las fotos de gente real trabajando son las que más confianza generan.
Qué vendés.
Cargá los principales para arrancar. El resto lo sumás vos desde el panel cuando la página esté andando.
¿Ya lo tenés en una lista?
Si tenés una planilla, un catálogo en PDF o una lista de precios, subila acá y nos ahorramos toda la carga manual.
Repasá y enviá.
Mirá que esté todo bien. Si falta algo, no es grave: lo terminamos de ajustar por WhatsApp.
Recibimos todo.
Ya tenemos tus datos y tus fotos. Te escribimos por WhatsApp para mostrarte el primer avance.
Guardá el código por si tenés que agregar algo más adelante.